
He pedido por segunda vez que me dejen entrar al país en que nací. Juro que soy una persona inocente, que hasta me da miedo matar una cucaracha porque le tengo asco...Entonces ¿por qué no me dejan entrar al país de donde provengo? ¿Quizás porque me fui de él después que mi dadivoso gobierno me dio una educación gratuita y no le retribuí con dos años de Servicio Social?
Poco estimado gobierno y gobernante(s): No le tengo que dar las gracias a ustedes por la educación que me dieron...Es cierto que era gratuita, pero...¿ustedes me dieron la oportunidad de escoger otra? Su "universidad para los revolucionarios" era y sigue siendo la única opción para el que quiere ser profesional. Entonces, ¿por eso que no fue un regalo les tengo que pagar? Entonces, ¿por eso me condenan cinco años al destierro? ¿Tendré que esperar a que se mueran todos los vetustos gobernantes de mi terruño para poder ver a mi familia, que se va haciendo vieja lejos de mí?
El año que viene volveré a pedir permiso para entrar al lugar que pertenezco, y que no me dejan entrar porque...no sé, no le da la gana a no sé quién. Esperemos que mi deseo sea concedido...Y veamos quien va a tener en la mano la varita mágica.
2 comentarios:
amiga, felicitaciones por tu blog, tan personal y tuyo.. esos desgraciados se creen (y lo son) dueños de nuestras vidas. a ver si un día nos sacudimos ese muerto de encima y le ponemos punto final a tanta ignominio.
dios mío, no hemos podido vivir en paz como pueblo casi nunca....
Mi querida Wendy:
Es una agradable sorpresa haber descubierto tu Blog. Ya llegará el día en que ese permiso abominable se arrancado de nuestro país, como llegará el día en que serán arrancadas las malas formas en que se le gobierna a los cubanos.
Un abrazo,
Rolando García
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